jueves, 10 de abril de 2014

Literatura / García Márquez

DE AMOR Y OTROS DEMONIOS
Gabriel García Márquez
Historia simple, música en la prosa, poesía en el relato... 

A Sierva María de Todos los Ángeles ya la había mordido el perro rabioso. Su padre, el marqués de Casalduero, fue a buscar muy temprano a Abrenuncio el médico del lugar para que revise a la niña. Así lo hizo.
Dice el texto:

“ (El médico) Insistió una vez más en que el pronóstico no era alarmante. La herida estaba lejos del área de mayor riesgo y nadie recordaba que hubiera sangrado. Lo más probable era que Sierva María no contrajera rabia.

«¿Y mientras tanto?», preguntó el marqués.

«Mientras tanto», dijo Abrenuncio, «tóquenle música, llenen la casa de flores, hagan cantar los pájaros, llévenla a ver los atardeceres en el mar, denle todo lo que pueda hacerla feliz». Se despidió con un voleo del sombrero en el aire y la sentencia latina de rigor. Pero esta vez la tradujo en honor al marques: «No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad». “

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